
Cómo se ven afectadas con la irrupción del COVID-19
Llevamos varios años hablando de transformación digital en el sector financiero como un mantra a seguir. Muchos eran conscientes de ello, pero no todas las compañías han sido igual de capaces de llevar sus modelos de creación y distribución del mundo físico al digital.
Por este motivo, vemos como grandes compañías de distribución digital de contenidos como Netflix, Amazon o HBO, no solo han sufrido menos que el resto de compañías cotizadas, sino que están en máximos de descarga y se espera que los próximos días alcancen picos de audiencias y consumo.
Otras compañías de herramientas de trabajo en remoto y teletrabajo como Slack o Zoom, también están incrementando su base de clientes de forma exponencial.
También las redes sociales, baluarte del sector digital, están siendo una de las principales fuentes de información estos días.
Con este panorama, entramos ante una crisis, que sin saber la duración y la profundidad, si sabemos quienes saldrán reforzados de ella; las compañías más digitales.
La situación actual obligará a muchas entidades financieras y fintech a enfocarse en sus estrategias digitales para gestionar la situación del coronavirus y la crisis que viene. Los directivos de banca ya mostraban preocupación al arrancar el año. Pero, ¿qué piensan ahora? ¿Qué les espera? ¿Qué impacto tendrá en los resultados?
No es ningún secreto que se vienen momentos difíciles para la economía y las Fintech tendrán la responsabilidad de aportar soluciones a la sociedad. Desde ayudar a los clientes a abrir nuevas cuentas, habilitar el crédito a las personas y a empresas hasta que la relación entre empresas y proveedores se pueda realizar por un canal 100% digital, seguro y sin fraude.
Estamos viviendo la crisis más rápida y global a la que la humanidad se ha enfrentado nunca. La clave está en lo rápido que seremos capaces de recuperarnos una vez que la situación salud sea declarada “buena”. Los riesgos de la población bajarán, por ende, las Fintech y la Banca podrán dar soluciones concretas a las personas y a las empresas.
El sector financiero tiene dos grandes retos por delante. El primero; adaptarse a la situación de reducción máxima de actividad, lo que afecta a todos sus clientes, y por tanto, a su propia actividad como entidad financiera.
Y por otro lado, el segundo reto, es ayudar precisamente a sus clientes a que la recuperación sea lo más rápida y mejor posible. Para esto, el enfoque debe estar puesto en tres ámbitos: adecuarse a la transformación digital, gestionar una mejor rentabilidad y observar la entrada de nuevos competidores, sobretodo digitales.
Ahora veremos el momento de la verdad de la transformación digital y sabremos quiénes están realmente inmersos en el mundo digital y quienes no.