El revival de los códigos QR gracias al coronavirus

Antes del coronavirus muchas personas conocían los códigos QR, pero nunca los habían usado.

Pero ahora muchas personas saben como usarla, hasta para ver la carta de un restaurant sin tener que tocarla. Esto es lo que ha pasado estos días con los códigos QR y cómo se han convertido en un elemento omnipresente en la nueva normalidad.

En España, una de las normas impuestas durante el estado de Alarma fue la reducción al máximo del contacto humano en lugares comunes durante la reapertura de lugares comunes, como bares y restaurants. Los consumidores no podrían compartir las cartas, que tendrían que ser individuales.

Es por esto que para ofrecer las cartas, los establecimientos han optado por los códigos QR. 

Y ahora, durante la “nueva normalidad” están en todas partes. Los restaurants y los bares los han pegado en sus mesas. Cuando apuntan a ellos, los usuarios pueden descargar la carta del local en sus dispositivos móviles.

Aunque los locales de comida son los más visibles, no han sido la única industria en volcarse a los códigos QR. También hay comercios que los están empleando para gestionar los turnos de acceso y de atención al cliente, especialmente cuando la desescalada reducía el aforo de sus establecimientos, o para redirigir a sus consumidores a sus tiendas online.

Además, los códigos QR han vuelto como alternativa para los pagos móviles. Por ejemplo, Paypal lo está incorporando para que las tiendas físicas puedan cobrar sin contacto.

De hecho, según las estimaciones de las propias compañías del sector, la actividad de la industria por la demanda de códigos QR y todo lo relacionado ha crecido en un 200% al hilo de la crisis del coronavirus.

¿Seguirán siendo populares después?

Es importante saber aprovechar esta herramienta ahora que los consumidores se están refamiliarizando con el formato. 

Los códigos QR se han ya incorporado en el pasado a emisiones de televisión, anuncios en mobiliario urbano o packaging de productos para reconducir al consumidor y para impulsar que accediese a más información.

Y aunque nunca lograron integrarse completamente, ahora los consumidores no tienen otra opción que usarlos. 

Están descargando lo que los códigos QR les ofrecen y descubriendo su potencial. Si la experiencia es buena y si las empresas son capaces de hacer una estrategia eficiente en su uso, se podría quedar como un elemento más para el futuro de la estrategia de marketing digital.