
Chile es uno de los países con más alta conectividad de Internet de Latinoamérica, sobre todo a través de smartphones. El país es uno de los líderes en el uso de estos dispositivos.“La cantidad de descargas de apps -solo de delivery- en Latinoamérica superó las 250.000 en el período de marzo a febrero de 2020, según la firma de datos, Sensor Tower”, describe Patricio Silva, CEO de Digital Bank Latam.
Y desde el confinamiento, el uso de las apps, no solo de delivery, sino que financieras, videoconferencias y redes sociales se disparó.
“De acuerdo a la empresa de investigación Criteria, el número promedio de horas por semana que le dedican los usuarios en Chile a las apps en sus celulares pasó las 22 horas. Todo esto nos da una muestra clara de la masificación y crecimiento de las apps en nuestro país. Y esto seguirá incrementándose, porque ahora solo habrá espacio para lo digital”, comenta Silva.
¿A qué se debe su éxito?
Las apps de móviles tienen muchos beneficios, entre ellas la comodidad, rapidez y seguridad para los usuarios. “Para las pymes, por ejemplo, se han convertido en un salvavidas en esta época de distanciamiento social. A través de la digitalización de sus negocios pueden vender en marketplaces, dar asesorías y seguimientos en herramientas de video-llamadas y realizar entregas de sus productos”, explica el ejecutivo.
Además, hay bancos que han estado incorporando nuevas funciones para tener mayor disponibilidad y accesibilidad a la atención digital.
“La simplificación de operaciones, la rapidez, la experiencia que genera en el usuario y la seguridad son los nuevos desafíos que tienen las empresas en el desarrollo de sus apps y canales digitales. Deben entender qué quiere el cliente ahora, cómo podrán adaptarse y reaccionar a estos nuevos requerimientos”, reflexiona Patricio Silva.